El lado positivo de las cosas

Un día mientras caminaba a través de la selva un hombre se topó con un feroz tigre. Corrió pero pronto llegó al borde de un acantilado. Desesperado por salvarse, bajó por una parra y quedó colgando sobre el fatal precipicio. Cuando pensaba que nada podía irle peor mientras él estaba ahí colgado, dos ratones aparecieron por un agujero en al acantilado y empezaron a roer la parra… De pronto, vio un racimo de frutillas en la parra. Las arrancó y se las llevó a la boca. ¡Estaban increíblemente deliciosas! Moraleja: aún en las peores situaciones, debemos aprender a ver el lado positivo de las cosas. Lo que ha pasado y no tiene solución, no vale la pena preocuparse. Y si la tiene…entonces…¿Por qué preocuparse? Pese a los malos ratos que nos depara la vida, miremos las cosas buenas y disfrutemos de los buenos ratos. Lo que tenga que ser, será. El karateca-filósofo