Cena de despedida con compañeros de Ashihara Polonia

El Karate no es un deporte. No es tampoco un sistema para aprender defensa personal. No es solo hacer ejercicio, ni saber defenderse. El Karate va más allá. Forja carácter, promulga valores, crea respeto, empatía y compañerismo. Pero sobre todo, crea vínculos. No crea amigos. Crea hermanos.

El pasado viernes se celebró la cena de despedida de los compañeros de Ashihara Polonia. Han estado dos semanas entrenando con nosotros. Ellos no hablan español. Nosotros no hablamos polaco. Antes no se habían visto. No se conocían. Pero en dos semanas se ha forjado una amistad que durará siempre.

Durante la cena estaba hablando con Sensei Marcin Kozera de algo que nos llamaba la atención; Nos fijamos que todos interactuaban con todos. En una mezcla de polaco-español- inglés, hablaban, reían, bromeaban, se contaban cosas unos con otros, como si fueran amigos de toda la vida. Allí no había dos países; había 20 amigos.

Porque eso es lo que el karate hace: crea amigos, independientemente del país, del lenguaje, de la cultura. El karate crea un vínculo que traspasa fronteras, ideologías y religiones.

Gracias al Karate he conocido un montón de gente maravillosa de muchos países.

Dedicado a toda mi familia del Karate.

Sensei Alfredo AS.